Renovables: el escudo energético que está protegiendo a Europa de las crisis geopolíticas
Durante años, las energías renovables fueron presentadas como una herramienta para reducir emisiones y combatir el cambio climático. Sin embargo, los acontecimientos recientes en Oriente Medio han puesto de manifiesto una realidad que cada vez resulta más evidente: las renovables también son una cuestión de seguridad económica y estratégica.
Según un reciente análisis del think tank energético Ember, el despliegue de energía solar y eólica realizado en España desde 2021 ha permitido que los hogares reduzcan su factura eléctrica en aproximadamente 10 euros al mes durante la reciente crisis energética provocada por las tensiones en torno al estrecho de Ormuz. Esto supone un ahorro medio cercano al 19% respecto a un escenario con una mayor dependencia del gas.
La dependencia del gas sigue siendo el gran problema
Las crisis energéticas de los últimos años han tenido un denominador común: la dependencia de los combustibles fósiles importados.
Primero fue la invasión rusa de Ucrania. Ahora, las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel han vuelto a disparar la volatilidad de los mercados energéticos internacionales. Cuando el precio del gas aumenta, el impacto suele trasladarse rápidamente al mercado eléctrico, elevando las facturas de hogares y empresas.
Sin embargo, la situación actual es muy distinta a la de 2021.
Gracias al crecimiento de la generación renovable, el gas ha pasado de marcar el precio de la electricidad en más de la mitad de las horas del mercado a hacerlo únicamente en torno al 9% del tiempo durante los primeros meses de 2026. Esta reducción de influencia ha permitido amortiguar gran parte del impacto que las tensiones internacionales habrían tenido sobre los consumidores.
España, un ejemplo de transición energética
España se ha convertido en uno de los países europeos donde mejor se aprecia el efecto de la expansión renovable.
El fuerte crecimiento de la energía solar fotovoltaica y de la energía eólica ha permitido que el sistema eléctrico sea mucho menos vulnerable a las fluctuaciones de los mercados internacionales de combustibles fósiles. Como consecuencia, España ha mantenido algunos de los precios mayoristas de electricidad más bajos de Europa durante los últimos meses.
Esta evolución no es fruto de la casualidad. Responde a una estrategia desarrollada durante los últimos años mediante planes nacionales de energía y clima, incentivos a la inversión y una clara apuesta por la electrificación basada en fuentes renovables.
Más renovables significa más competitividad
La reducción de costes energéticos no beneficia únicamente a los consumidores domésticos.
Para las empresas, especialmente aquellas con un elevado consumo eléctrico, disponer de energía más barata y estable supone una ventaja competitiva directa. Los costes energéticos influyen en la industria, la logística, la tecnología y prácticamente cualquier actividad económica.
En un contexto internacional cada vez más incierto, disponer de una matriz energética basada en recursos autóctonos como el sol y el viento permite reducir la exposición a conflictos geopolíticos y mejorar la resiliencia económica.
Los desafíos del nuevo modelo energético
No obstante, el éxito de las renovables también plantea nuevos retos.
La elevada producción solar y eólica está provocando una caída significativa de los precios mayoristas de la electricidad, llegando incluso a registrarse precios negativos durante determinadas horas. Esto está obligando a replantear modelos de inversión y financiación para nuevos proyectos energéticos.
Además, será necesario seguir reforzando las redes eléctricas, impulsar el almacenamiento mediante baterías y modernizar la gestión del sistema para garantizar la estabilidad del suministro en un entorno con una participación cada vez mayor de fuentes renovables.
Una lección para Europa
La crisis de Ormuz deja una conclusión clara: la transición energética ya no es únicamente una política climática, sino una estrategia de seguridad nacional y económica.
Los países que han acelerado la implantación de energías renovables están demostrando una mayor capacidad para resistir las turbulencias internacionales y proteger a consumidores y empresas frente a la volatilidad de los mercados fósiles. España se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de esta realidad.
Mientras el mundo continúa enfrentándose a conflictos geopolíticos y tensiones energéticas recurrentes, la capacidad de generar energía limpia, local y competitiva se perfila como uno de los activos estratégicos más importantes para la economía europea del siglo XXI.
Preguntas frecuentes sobre las energías renovables y el ahorro en la factura eléctrica
¿Cómo ayudan las energías renovables a reducir la factura de la luz?
Las energías renovables, especialmente la solar y la eólica, generan electricidad a un coste muy inferior al de los combustibles fósiles. Cuando aumenta su participación en el sistema eléctrico, disminuye la necesidad de utilizar centrales de gas, lo que reduce el precio mayorista de la electricidad y, en consecuencia, la factura que pagan hogares y empresas.
¿Por qué las energías renovables protegen frente a las crisis energéticas?
Las energías renovables utilizan recursos locales e inagotables como el sol y el viento, por lo que no dependen de la importación de gas o petróleo. Esto permite reducir la exposición a conflictos geopolíticos, interrupciones del suministro y fuertes fluctuaciones de precios en los mercados internacionales.
¿España es uno de los países líderes en energías renovables en Europa?
Sí. España se ha consolidado como uno de los principales productores europeos de energía solar y eólica. Gracias a las inversiones realizadas durante los últimos años, el país ha logrado disminuir su dependencia energética exterior y mantener precios eléctricos más competitivos que muchos de sus vecinos europeos.
¿Las energías renovables pueden sustituir completamente al gas natural?
Aunque el crecimiento de las energías renovables está reduciendo progresivamente el uso del gas natural, todavía es necesario desarrollar sistemas de almacenamiento energético, mejorar las redes eléctricas y aumentar la capacidad de gestión de la demanda para alcanzar una sustitución completa y garantizar la estabilidad del suministro.
¿Qué beneficios económicos aportan las energías renovables además del ahorro en la factura?
Además de reducir los costes energéticos, las energías renovables generan empleo, atraen inversiones, impulsan la innovación tecnológica, mejoran la competitividad empresarial y fortalecen la independencia energética de los países, contribuyendo al crecimiento económico sostenible a largo plazo.



